La supervivencia organizativa en un entorno VUCA

supervivencia VUCA

De todas las virtudes que podemos aprender no hay otra característica más útil, más necesaria para la supervivencia y con más probabilidades de mejorar la calidad de vida que la capacidad de transformar la adversidad en un desafío que pueda proporcionarnos disfruteMihály Csíkszentmihályi (psicólogo)

No os explico nada nuevo si afirmo que estamos en un entorno socio-económico y cultural completamente dinámico y transformador. Lo que ayer valía, hoy está desfasado y mañana estará obsoleto. Los paradigmas que antes tenían una validez de años, hoy en día no se sustentan.

Los entornos y las circunstancias van cambiando a ritmo vertiginoso y sólo nos queda la gestión del cambio como principal arma con la que enfrentarnos a la complejidad y volatilidad existente. Será irremediable adoptar posiciones flexibles y abiertas para evitar los dogmas que nos limitan y que cercenan los cambios necesarios en los entornos organizativos actuales.

¿Qué es y qué significa VUCA?

Aunque lo parezca por su uso y abuso, el acrónimo VUCA ni es nuevo ni reciente. Se empezó a utilizar en los años 90 por el ejército norteamericano para describir el mundo que emergía después del final de la guerra fría, pero fue después de los ataques del 11S cuando el concepto realmente tomó fuerza.

Posteriormente, y sobre todo a raíz de la crisis iniciada en 2008, se fue incorporado al lenguaje empresarial para definir entornos complejos, poco predecibles y difíciles de interpretar y controlar. Las organizaciones lo empezaron a utilizar para describir un nuevo e inquietante entorno con el que debían lidiar cada día de una manera arriesgada, retadora y difuminada.

Para entender bien de lo que hablamos, el acrónimo VUCA (del inglés Volatility, Uncertainty, Complexity & Ambiguity) se puede definir y explicar de la siguiente manera:

Volátil: Se refiere a la naturaleza y dinámica del cambio. Los cambios son rápidos y a gran escala.
Incierto: Se refiere a la falta de previsibilidad. El futuro no se puede predecir con precisión.
Complejo: Se refiere a la complejidad de los retos. Muchos factores y causas diferentes y pocas soluciones claras.
Ambiguo: Se refiere a los diferentes errores de lectura e interpretación de las condiciones del entorno. No existe una correlación clara de causa-efecto.

¿Qué implica un entorno VUCA para las organizaciones?

Como decíamos anteriormente la grave crisis moral y financiera hizo que muchos modelos empresariales quedaran de golpe anticuados y arrastraran a las compañías hacia el precipicio de la desaparición y la bancarrota. Los retos asociados a la nueva situación implicaba que los líderes debían empezar a gestionar entornos hiperexigentes y desconocidos sin saber bien la manera de hacerlo. Se requería una agilidad y adaptabilidad prácticamente desconocida hasta entonces. Eso no quería decir que nunca antes hubieran existido entornos y acontecimientos mundiales extremadamente complejos, la diferencia era la rapidez y la poca predictibilidad de los actos y las consecuencias que se derivaban. Nadie sabía bien que pasaba, cómo pasaba y cuál iba a ser la evolución.

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Cuando el cambio entra por la puerta …

cambio entra por la puerta

Miedo de lo que hay en nuestro interior, miedo de lo que hay en el interior de los demás, miedo de lo que hay fuera. Nos asustan los cambios. Nos asusta quedarnos igual. Nos aterroriza cualquier cosa fuera de lo corriente, o un cambio en la rutina. Todo el mundo quiere ser distinto, pero ésa es la mayor amenazaJohn Katzenbach

Cuando el cambio entra por la puerta la oportunidad salta por la ventana

El título del post me ha quedado rimbombante pero ajustado a una realidad que continuamente nos negamos a ver. No hay nada peor que el miedo al cambio para que las oportunidades de crecimiento y aprendizaje pasen de largo. El cambio es parte fundamental de nuestras vidas y renunciar a él es renunciar a las oportunidades de desarrollo que se generan a través del mismo.

A todos, en general, nos gusta tener nuestra vida bajo control y sin excesivos sobresaltos y, en muchas ocasiones, si es predecible mejor que mejor. Los entornos y situaciones nuevas nos obligan a utilizar estrategias y modelos desconocidos y poco transitados dando paso a nuestros miedos e inseguridades. Son entornos en los que estamos obligados a adquirir nuevos aprendizajes y romper con hábitos muy arraigados y difíciles de transformar.

Todos sabemos que el cambio genera ansiedad y preocupación ya que nos saca de la más que conocida zona de confort y eso es algo que nos provoca malestar aunque sean cambios en positivo.

Salir de nuestra zona de confort y adentrarnos en la zona de aprendizaje requiere de tiempo, esfuerzo y coraje y no todos estamos dispuesto a ello. Pero es la única forma de avanzar en términos de crecimiento personal y mejora continua.

¿Os suena lo de que estamos inmersos en un entorno V.U.C.A (en inglés Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo)? No nos queda otra que aceptar esa ambigüedad e incertidumbre o nos quedaremos atrás en todos los ámbitos de nuestras vidas.

No parece que la situación económica y social vaya a regresar a parámetros más estables y predecibles, incluso los indicios demuestran que estos entornos inciertos han llegado para quedarse por mucho tiempo. Tendremos que aprender a gestionar los cambios y las transformaciones a nivel personal y profesional para encajar en un mundo que ya no admitirá el “mejor me quedo como estoy” como paradigma reinante.

¿Por qué rechazamos el cambio?

Cualquier cambio, incluso un cambio para mejorar, va siempre acompañado de molestias e inconvenientesArnold Bennett

Ya hemos comentado que el cambio aunque sea en positivo genera malestar y ansiedad pero la principal causa del rechazo al cambio es el miedo. Lo normal es ver cualquier cambio como una amenaza a nuestro estado actual.

Transitar por la zona de confort nos da mayor seguridad porque estamos habituados a los entornos que se generan allí. Sabemos de ellos, los reconocemos y por lo tanto tenemos un patrón de comportamiento ya establecido que no nos obliga a replantearnos nuestros hábitos. Actuamos de manera mecánica y automatizada sin darnos cuenta que estos comportamientos nos ponen frenos a nuestra potencialidad. Sin cambio no hay crecimiento y sin crecimiento no hay mejora ni desarrollo.

Hay multitud de razones por las que rechazamos el cambio (cada uno tendrá las suyas) pero se observan unos patrones genéricos que nos afectan prácticamente a todos:

  • No reconocer el miedo al cambio: Es el primer paso. Solemos decir que no cambiamos porque no queremos – “yo soy así” – pero es engañarnos a nosotros mismos. No reconocemos que queremos cambiar porque nos da miedo no saber el tipo de consecuencias que obtendremos de dicho cambio.
  • Miedo a perder lo que dejamos atrás: Creemos que dar un paso adelante y cambiar es perder lo que tenemos y controlamos. Eso nunca lo perderemos. A medida que avanzamos lo que dejamos atrás se convierte en la mochila de experiencias y conocimientos que nos ayuda mientras vamos cambiando y evolucionando.
  • Miedo al error y al fracaso: Todos tenemos miedo al error. La sociedad castiga duramente el error al igual que el fracaso en lugar de integrarlo como un paso necesario en nuestro desarrollo personal. El problema del error y del fracaso es no aprender de él y quedarnos estancados. Parafraseando a Beckett “fracasa, fracasa otra vez, fracasa mejor” y rápido diría yo.
  • Sentimiento de culpa y rechazo: Creemos que cambiar nuestras conductas y hábitos puede afectar a los que nos rodean de una manera desconocida para ellos y nosotros mismos, provocando rechazo a esa nueva situación creada. Que te digan “ya no eres el mismo” es un arma perfecta para despertar la culpa.
  • Baja autoestima: tener una baja percepción de nuestra capacidad y valía hace que el rechazo al cambio sea más evidente en personas con un perfil bajo. Una baja auto-estima afectará a la manera de interactuar con el entorno y de relacionarse con los demás. La falta de confianza y el poco respeto por las capacidades propias hace que cambiar sea visto como algo inalcanzable – “mejor me quedo como estoy “ -.

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Cuando el miedo impide evolucionar a las empresas

Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio.Octavio Paz (escritor mexicano)

En mis años de experiencia profesional en empresa me he preguntado de manera constante qué es lo que hace que las ideas nuevas, los proyectos nuevos y las propuestas de mejora sean vistas como algo positivo pero siempre revestidas con altas dosis de recelo. Muchas veces las excusas para no avanzar son las que todos conocemos y usamos:

  • falta de recursos económicos y humanos.
  • la idea no es aplicable.
  • momento inadecuado.
  • falta de conocimientos necesarios.
  • valoración previa constante.
  • falta de liderazgo.
  • falta de información y comunicación.

Lo anteriormente citado no deja de ser la parálisis por el análisis. Mi opinión es que la verdadera razón que se oculta detrás de las dudas es el miedo. Miedo al cambio, a lo nuevo y desconocido. Miedo a salir de lo cómodo y adentrarse en el camino de lo incierto.

Los cambios que están llegando

miedo impide empresa evolución

 No cierres los ojos a la realidad

Hablamos constantemente que estamos en una época donde las empresas que quieran prosperar tendrán que cambiar su forma de entender y actuar ante la nueva realidad social y económica. Oímos y leemos de forma recurrente palabras y conceptos como cambio, transformación y evolución en entornos profesionales pero la verdad es que todavía estamos muy lejos de haber avanzado en este sentido de una manera algo clara.

Parece que no demasiadas organizaciones han entendido este mensaje y no se están preparando para lo que está llegando. Tenemos que estar listos para los profundos cambios en la forma de entender y afrontar el trabajo y su impacto en la sociedad. Todo ocurre a un ritmo vertiginoso y corremos el riesgo de quedar obsoletos antes ni siquiera de empezar.

Conceptos como transformación digital, knowmads, millenials y generación Z, ya son conocidos en la mayoría de organizaciones y el proceso de adecuación debe ir en línea a lo que se reclama desde esta nueva perspectiva social y de cambios tecnológicos. Ignorar este hecho es quedar fuera de la carrera por atraer y mantener el talento en las empresas.

Nuestro capital humano de hecho ya exige esta adaptación a los nuevos requerimientos globales.

Lo que ocurre en muchas organizaciones

Siempre me ha gustado comparar las empresas con enormes máquinas pesadas, que se mueven lentamente y por inercia, procurando que no falle ninguna pieza. Se ajustan, se engrasan, se cambian las piezas defectuosas y a seguir avanzando de la misma manera. Es la visión del siglo XX. No toquemos demasiado o toquemos lo justo no vaya a ser que se rompa. Vuelve a aparecer el  miedo a evolucionar, a dar un paso más allá de lo esperado.

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Recursos Humanos o el nunca es tarde

Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.Santiago Ramón y Cajal (médico español)

Todo lo que leeréis es producto de mis opiniones y reflexiones basadas en mi propia experiencia. Es una autocrítica de la función y un baño de realismo y humildad para todos aquellos que siendo profesionales de recursos humanos nos hemos mirado durante demasiado tiempo el ombligo y hemos dejado de lado lo que realmente importa, las personas.

recursos humanos one waySiempre he ido con la mochila cargada de ilusiones y proyectos pero en casi todos los sitios en los que he estado he notado que la figura de recursos humanos genera desconfianza y, me atrevo a decir, que cierto rechazo. Esa sensación me ha descolocado durante mucho tiempo. No es por ser Marc, ¡es por ser de recursos humanos!

Con el paso del tiempo y con la experiencia he descubierto lo que ocurre alrededor de la función. Las personas por defecto y en su mayoría desconfían de todo lo que “huele” a recursos humanos. No creen en lo que hacemos porque no somos capaces de comunicar y trasmitir lo que hacemos.

Muchos colegas de otras áreas tienen la sensación que recursos humanos todo lo que hace (por favor, permitidme exagerar e ironizar un poco) es tramar alguna maldad en contra de sus intereses o sacar alguna política sin mucho sentido y además poco y mal explicada.

También he tenido que escuchar cosas como ésta que me duelen en el alma (todas reales)

  • ¿Los de recursos humanos a que os dedicáis?
  • Es que sois lejanos e inaccesibles.
  • Sólo se que existís cuando cobro la nómina.

¿Os suenan?

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Cambia tu actitud y cambiarás tu vida

“No siempre puedo controlar lo que ocurre en el exterior, pero puedo controlar lo que ocurre en el interior”  W. Dyer


Cambia tu actitud, hazte el favor. Cambia que aún no es tarde. Cambia y te quejarás menos. Yo por mi parte te aseguro que lo intento cada día.

Me quejo menos y agradezco más.

Espero menos y doy más.

Hablo menos y escucho más.

Me enfado menos y sonrío más.

Llega un momento en el que descubres que si no haces nada por mejorar tu vida, si no pones de tu parte, si no haces por actuar, casi que ni tienes derecho a quejarte. ¿Lo matizamos? Claro que tienes derecho pero ¡sólo te servirá para amargarte!

Nos pasamos la existencia quejándonos de todo (que si el trabajo, que si la familia, que si los niños, que si el jefe, que si mi pareja, bla bla bla) y la verdad es que no hacemos nada por cambiar aquello que nos molesta, que no nos deja avanzar. Siempre encontramos excusas y razones para lamentarnos. Nos encerramos en ese círculo vicioso de resignación y autocomplacencia.

Pero hoy traigo buenas noticias. A partir del momento en que te das cuenta que tienes que cambiar todo mejora.

Date una oportunidad, ¿de acuerdo? no te pido más. Dale una oportunidad a la vida, sal ahí fuera y “ve a por ella”. Y bien sabes que al final sólo te arrepentirás de lo que no hayas hecho.

Cambia tu vida. Ahora. It is time for change!

cambia tu actitud

Es hora de hacer cambios en nuestras vidas. Ahora.

¿ Y cómo respondemos frente a lo que no nos gusta?

En la vida hay cosas en las que podemos influir y cosas en las que no, ¿verdad?. ¿Estamos de acuerdo hasta aquí? Bien pues vamos al lío.

»Frente a las cosas en las que NO tenemos capacidad de influir podemos actuar de 2 maneras.

1.- Quejarnos y de paso angustiarnos. Como ves no es la mejor opción adaptativa ni de supervivencia.

2.- Aceptar las cosas por lo que son. A veces las cosas suceden y no podemos más que asistir como meros espectadores. Si te sirve de ayuda te puedo confirmar que no hay ningún complot del universo para que no seas feliz. “Things happen”  😎 

»Frente a las cosas en las que SI tenemos capacidad de influir podemos actuar también de 2 maneras.

1.- Quejarnos y no hacer nada. Mala decisión y evolutivamente hablando nefasta.

2.- Hacer, influir, actuar, mover, cambiar. Cómo ves todos son verbos de acción. Y esto es lo que nos permitirá poder avanzar y redirigir lo que no nos gusta o nos produce queja e inquietud. El movimiento significa acción, la acción significa cambio. Haz que las cosas cambien, pero primero recuerda que deben cambiar en tu interior.

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